Tiempo


Mirar el reloj de pulsera es medir el tiempo que falta para cambiar de actividad. Observar un reloj de sol es contemplar la armonía del Universo, sin acabar de comprender como ese mundo de cuerpos gigantes en plena explosión puede moverse con esas cadencias y precisión absolutas, pudiendo ser reflejado y predicho su comportamiento por medio de estos, no siempre, sencillos aparatos.

Carlos Alcalá

Con esta bonita cita empieza el manual del reloj de sol de la foto, un regalo de unos familiares a los abuelos por su aniversario. Se trata de un reloj de sol personalizado para la posición de su casa (en Playa de Puebla de Farnals, al norte de Valencia) y el manual viene con unas completas instrucciones de cómo funciona el reloj, incluida la gráfica de la ecuación de tiempo personalizada también para esa longitud.

Me gusta la cita por el énfasis en desvincular un acto cotidiano como es mirar el reloj (yo llevo años sin usar reloj de pulsera) con el de observar un reloj de sol. Sobre todo si es uno como el que les han regalado, que marca la línea de sol de su aniversario, la posición de sus signos del zodiaco y que en definitiva está hecho con todo el amor de una familia hacia sus mayores, que ya llevan más de medio siglo juntos.

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